Se acabó el mes! 1 mes sin gluten ❤ que juicio *aplausos en el fondo*

Y entre volver a empezar a ver Gilmore Girls (para que tenga sentido ver la última temporada), me he sumergido en el mundo del netflix and chill. Oiga pero de verdad, verdad. Nada de improvisación, estoy hablando de jornadas largas en donde el cursor ya está puesto en el lado inferior derecho de la pantalla del pc, para que sólo sea dar click y ya: Netflix and chilling like a pro.

Teniendo en cuenta que mi agenda social y/o laboral no es que esté muy agitada por estos días, he podido comprometerme fielmente al ocio en todas sus dimensiones. Y digo en todas sus dimensiones, porque va desde dormir horas en las tardes (cosa que no hacia desde que estaba en primaria), ir de compras por las boutiques de San Ididro (mi Stars Hallow), turistear por capital, ir a yoga; mejor dicho gozando de la liquidación.

Después de la bomba que te boté encima…ajá, la de los Chomps …la del otro día, siento que necesitas un poco de aire, querido lector. Yo sé, fué demasiado para creer; y por éstos días, mi alimentación se ha basado en frutas sólidas (ya que no tengo licuadora) y mi menjurje estrella, el que ya te sabes de memoria por mis previos días. Pare de contar. No creo conveniente poner una foto de unas lentejas para el último día de challenge, no tan inspirador.

Entonces por la mañana decido ir a Buenos Aires, y por el clima siento la necesidad de VERDE! Me levanto un poco inspirada (desde el punto de vista práctico), y pienso que en realidad me hace falta la licuadora: Blanquita (que falta de creatividad, me la fumé verde para ponerle nombre). Y Ahora un poema.

Oh Whitie mia, que con tu cantar el mismo Steve Aoki estaría celoso todas las mañanas; Oh my dear Whitie, que tus cuchillas rebanando la fruta es lo más agresivo que veo desde la organización del Black Friday 2015 en Cencosud Colombia; Oh Whitie de mi alma, con tu eficacia para suavizar el hielo, me recuerda que sólo el jenjibre y el amor aflojan con rápidos golpes de metal. Ay Blanquita de mi alma, me haces falta. Ojalá tu pistón o piñón o perol, encuentre su par para poder ser rápidamente reemplazado.

El liquido mañanero definitivamente es menester en mi sistema, entonces ando a punta de agua con limón. Lo cual es deli, pero me hace falta el jugo buahhhhh. Hacía rato no desayunaba con cosas sólidas, normalmente me gusta ir de líquido a sólido durante el día, lentamente; obviamente hay días en que me levanto con ganas de comerme toda la plantación de soya o algodón o de árboles de navidad que hayan cerca, y pues si así es, así le doy a mi cuerpo.

Hoy especialmente, no fué uno de esos días pero como iba a Capital y no sabía en que momento podría contar con un almuerzo decente, decidí mandarme tremendo desayuno. Resulta que aquí hay un montón de Dietéticas o mini mercaditos Light en donde se encuentra de todo, y entre todo lo que hay en las dietéticas jaaaa! (reiterativa a proposito :)) encontré una maravilla llamada Soyana, el nombre no le hace justicia a la delicia de éste yogurth o yogur o yo…

1 banano, 1 pera, 1 kiwi y le mandé el Soyana encima ehhh ave maria omeeeeeeee ah! y a- dash-of-cinnamon-on-top, ya que estamos de navidad. Te mueres belleza mía, divino ❤

soyana

Prontamente estaré en mi curso de hacer smoothie bowls y cosas ricas. Mañana es mi curso de cena navideña raw, o sea no puedo más.

Y los que se van para Buenos Aires oiga! Que linda se ve la ciudad en verano, en realidad para mi gusto, cualquier ciudad en verano se ve más linda. Entiendo el lado fashion de la nieve, y el glam del frío que hace que todo sea mas dorado, mas negro, mas sofisticado…lindo, pero el frío entrando por entre los botones del abrigo, o justo por el espacio que queda entre la tela cuando se hace el nudo de la bufanda …ughhhh…y los guantes y el gorro y “se me perdió un guante” y “el gorro se me quedó” y “me resbalé en la nieve” y “tengo que llegar y quitarme las 70 capas que me puse encima” y “me veo como un mamut a punto de dar a luz”….en fin, ya está más que claro mi punto de vista, prefiero 2 prendas y ya; sentirme ligera de ropa y el sol en mi piel, sin nada que se interponga entre la vitamina D y yo.

El calor haciendo lo suyo y mi piel contestando con pequeñas gotas de sudor rodando por mi espalda, una botella de agua en mi mano haciendo fluir el ciclo “fluvial” de mi cuerpo…frutas, líquido, electrolitos, sudor, gafas, chanclas…lo mío es el calor, a lo bien. O de pronto es que ya hice el curso del frío durante mucho tiempo que ya me sabe a cacho. Puede ser. Y también puede ser que en 3 años me vuelva punkera y quiera vivir en Alaska. Puede ser (es en serio) jaaaa!

Por lo pronto, yoga y smoothies. Y me encuentro con unos 28ºC de puro sabor en Buenos Aires. Caminé yo creo que lo que no había caminado desde que llegué a éstas bellas tierras con ascento y mucho ché. Fui a la florecita esa de metal, cool y al Jardín Japonés. Por alguna razón quería sentir el pasto en mis pies y ver la naturaleza en su mayor expresión, siendo evidentemente linda e intencionalmente sembrada para que genere un efecto de tranquilidad en mi. Ay! que bonito lugar.

Llegué hacia las 3 p.m y me tomé la molestia de recorrerlo paso a paso, oler cada flor (la gente me mira raro normalmente, entonces no me importa, ya estoy acostumbrada), ver el azul profundo del cielo contrastar sutilmente con el verde de los árboles. Bonsais en medio del concreto de la ciudad, un pulmón Japonés. Hubiese querido que fuera tan grande como el Central Park…De pronto mucho no? en fin. El lugar mágico. Peces Koi, gente en kimono…y me agarra el hambre y que mejor lugar para almorzar que allí.

Parece una epifanía ésta sopa. Parece como si fuera la visión del universo desde el espacio. Parece como si fuera la retina de una persona después de escuchar a Nicolar Jarr por primera vez. Parece un microorganismo dentro de un plato. Bueno, es todo eso y mucho más.

La belleza que ves aquí querido lector, es la clásica Miso Soup. De verdad que podría vivir de ésto, te pongo el link con la receta por si te animas a intentarlo.  He buscado los ingredientes y son muy difíciles de encontrar. Pero bueno, en los restaurantes japoneses (los buenos) siempre hay miso soup y es una suuuuuuper comida. Las algas son unos de los mejores alimentos que podemos consumir, tienen un montón de aminoácidos necesarios para nuestros cuerpecitos ❤

Entonces, como mi ojo es más grande que mi barriga, me pedí un veggie roll hermoso.

Póngale pues cuidado:

rollbonito

Que tal ésta divinura? demasiado lindoooooooo. Además la presentación…. y en una piedra!! casi lloro ….y el wasabi ❤ ❤ ❤

Me comí 3. Típico. Lo de arriba es manzana con canela, tenía arroz y algas no se como.

Amé.

garden
Jardín Japonés – 16 Diciembre 2016

Seguí mi recorrido por el mega jardín y de verdad que es un lugar mágico. A mi parecer. El día le ayudó un montón, los rayos de sol estaban coqueteando y alardeando su belleza por entre las hojas de los árboles, el cielo más azul que los ojos de Leonardo DiCaprio cuándo fué a la cena con Rose, el agua cristalina dándole espacio a los peces koi brillar sus escamas, las flores brotando su aroma sin reparo, no tanta gente, un lugar hermoso para leer, meditar, o solamente sentarse y vislumbrar su belleza, lo cual eso fué lo que hice exactamente: sentarme y ver cada esquina del lugar, comérmelo con la mirada, agradecer la posibilidad de poder presenciar con mis ojos la majestuosidad del universo unido con la buena intensión del hombre. Que linda combinación.

Le dí como 5 vueltas al jardín, creo que los guardias estaban ya pendientes de mi a ver que era lo que tanto le olía a las flores jaaaa!

bonsai
Bonsai – 16 Diciembre 2016

Me devolví a pasos pausados hasta Belgrano, recibiendo todo lo que mi espacio físico vislumbraba. Hoy quería recibir. Quería sentir tangiblemente recibir, me merecía ése almuerzo hermoso, esa visita linda al jardín, las palabras cordiales de la gente, me merecía el clima, me merecía lo que me compré, me quería dar un mimo, un auto mimo, me merezco ésto y mucho más. Gracias. Recibo todo.

Me amo y me quiero, y siento que me merezco todo. Merezco que mis sueños se hagan realidad, merezco recibir amor, merezco mi vida, doy gracias cada día a Dios, al universo y a la madre tierra por permitirme recibir las bocanadas de aire cada día, por poder enfocar con mis ojos la luz del sol, por poder sentir cuándo baja el agua por mi esófago, no me da vergüenza, me lo merezco todo.

Y tu tampoco deberías avergonzarte querido lector, somos seres que estamos en este mundo exclusivamente para brillar, para ser felices, para ayudar al que lo necesita. Somos seres que merecemos todo lo mejor; si cada persona de éste planeta se parara al frente del océano con un recipiente de su preferencia, el océano proveería a cada uno de acuerdo al recipiente que tenga en ese momento. Si llevas una cuchara, tendrás tu cucharada de océano, pero si llevas un carro tanque también lo podrás llevar. Ojo! Todo lo que pidas será concedido, siempre y cuando sea desde el amor y la sensatez. Todo radica en la intensión. Todo radica en la intensión. Según tu intensión expresada en el mundo, así mismo el mundo te la devolverá.

Al regreso a casa, estaba dispuesta a ir a la clase de Bikram. Decidí tocar la cama mientras llegaba la hora, en el momento en el que mi piel se acercó al algodón de mi tendido, mis ojos no encontraron salida hacia la luz durante 3 horas y media. Hasta ahí llegó Bikram. Caminé tanto hoy, que definitivamente estaba agotada.

Al despertarme en lo único que podía pensar era en agua con limón. Así que me hice una jarra, puse Gilmore Girls y a descansar.

Me lo merezco. Todo ésto y múcho más.

 

Anuncios